Catalogación de expedientes
El trabajo incluye el relevamiento, la clasificación y el etiquetado de la papelería existente. No incluye la destrucción de documentos: esa tarea queda a cargo del cliente, salvo acuerdo escrito previo.
Para evitar interpretaciones ambiguas, dejamos por escrito algunos puntos que suelen generar dudas al momento de contratar una consultoría de procesos.
El trabajo incluye el relevamiento, la clasificación y el etiquetado de la papelería existente. No incluye la destrucción de documentos: esa tarea queda a cargo del cliente, salvo acuerdo escrito previo.
Los diagramas se entregan en formato editable y en PDF. El detalle de cada paso se limita a las tareas observadas durante la visita; si la línea de empaque cambia después del relevamiento, el diagrama pierde validez.
Los manuales se redactan a partir de entrevistas con el personal y de la documentación que el cliente aporta. Si no se recibe información completa, el manual se entrega con las secciones pendientes marcadas como "por definir".
Cada pyme tiene un punto de partida distinto. Por eso ofrecemos tres modalidades de intervención, según el grado de desorden que tengas y el resultado que necesites obtener.
Trabajamos sobre tres frentes concretos que ordenan el día a día de una pyme y dejan rastro de cada decisión.
Relevamos la papelería histórica, la clasificamos por criterios claros y dejamos un índice que permite localizar cualquier documento en minutos. El archivo deja de ser un problema y pasa a ser una fuente de información consultable.
Dibujamos el flujo real de trabajo, desde la entrada de materia prima hasta el despacho. Marcamos los puntos donde se acumulan tareas y proponemos un orden de operaciones que reduce tiempos muertos y errores de manipulación.
Documentamos las tareas administrativas de oficina con instrucciones precisas y sin ambigüedad. Cada manual incluye responsables, plazos y criterios de control, de modo que cualquier persona del equipo pueda ejecutar la tarea de la misma manera.